lunes, 10 de febrero de 2014

Espasmo del sollozo, espasmos del llanto, espasmo afectivo, Breath holding Spell, se priva....


Hace mucho tiempo que quería compartir esta entrada, pero es un tema que "me toca" de manera emocional y me ha costado... pero creo que es importante compartirlo e intentar ayudar a otras familias que pasen por ello.
Mi peque comenzó a sufrir episodios de espasmos del sollozo desde antes de cumplir un mes de vida. Como madre ha sido una pesadilla y un gran reto.  No solo por intentar mantener yo misma la calma y ayudar a mi hijo, sino por hacer que mi marido y todas las personas que compartían este momento con nosotros lo hiciera (incluso médicos....más de una vez les he visto perder los nervios y gritarme A MÍ para que hicioera algo...lo que te hace sentir extremadamente culpable y preocupada).

Para empezar os dejo algo de teoría que he encontrado tras mucho investigar y preguntar; ningún profesional (ni pediatra, ni neurólogo, me ha dado una explicación, solo me decían que mantuviera la calma , que pasaría y que no tiene ninguna consecuencia para el niño. Esto me parece lo más acertado y sensato que he encontrado en publicaciones pediátricas y libros de crianza:
 
ESPASMOS AFECTIVOS (BEBÉS Y NIÑOS SANOS Y FELICES DE 1 A 3 AÑOS sfera editores 2008 Dr. Luis González Trapote , edición Española).

Durante una crisis del llanto, o después de un gran susto, puede suceder el niño retenga la respiración, durante algunos instantes y se ponga pálido o cianótico: en estos casos,  los pediatras hablan de espasmos afectivos. Cada año, los suelen sufrir 25000niños entre los 6 meses y los 5 años, dándose la máxima incidencia en torno a los 2 años. A pesar de sus manifestaciones externas, que impresionan a los adultos, el trastorno es absolutamente inocuo y no debe preocupar.

Existen dos formas diferentes de espasmo afectivo, que se caracterizan por síntomas diferentes y que, por lo tanto, se distinguen fácilmente. Sin embargo, ambas se deben a situaciones de estrés emotivo.

DESPUÉS DE UNA CRISIS DE LLANTO:
El tipo de espasmo más frecuente aparece después de un llanto incontenible. El niño quiere a toda costa algo que se le está negando, patalea y chilla. En un momento dado, empieza a gritar, y lo hace con un vigor tal, que puede prolongar la fase de la expiración, hasta que, cuando expulsa todo el aire de los pulmones, se queda literalmente sin aliento. La momentánea interrupción de la expiración también puede acompañarse de otros síntomas. Los más comunes  son:
-          cianosis (coloración azulada de la piel).

-          Pérdida de la conciencia.
 
-          Sacudidas musculares difusas.

-          Disminución de la frecuencia cardiaca, hasta su total parada durante un instante. (Esto en mi hijo nunca se ha dado, siempre se acelera su corazón)

Estos síntomas, asociados a la momentánea falta de oxígeno en la sangre, se deben a la suspensión de la respiración y no comportan riesgos reales para la salud del pequeño. Lo que más impresiona a los adultos son las contracciones que sacuden algunas partes del cuerpo y que no tienen nada que ver con las convulsiones epilépticas; se trata de un brevísimo cortocircuito de las células del cerebro: al quedarse sin oxígeno, las neuronas empiezan a mandar señales confusas a los músculos, provocando los espasmos. Cuando mi hijo tenía 18 meses fuí a una consulta privada de un neurólogo,le reconoció y me dijo que no tenía de qué preocuparme, que el niño estaba bien, que si quería le hacía un TAC o electro , pero que él no lo veía conveniente, que si los espasmos no duraban más de 1 minuto no había daño cerebral (yo nunca conseguí cronometrarlo, pero quien lo hizo no duró el minuto...).

DESPUÉS DE UN SUSTO:

El segundo tipo de espasmo afectivo es bastante raro, y se debe , sobre todo, a un gran susto o a un intenso dolor, consecuencia, por ejemplo, de una caída.

También en este caso, el pequeño deja durante algunos segundos de respirar, pero no llora, de repente, se pone muy  pálido. En algunos casos, la crisis se anuncia con un grito. En el caso de D este tipo de espasmo es el que más se ha dado desde que cumplió dos años, anteriormente era más por no poder conseguir lo que quería: atención exclusiva mía o de su profesora (si esta cogía a otro niño), o quería algo que yo no le daba (algo de comer o algo que era peligroso para él), cuando el pediatra le obscultaba… pero la manifestación física siempre ha sido como la del primer caso.

El niño pequeño necesita mucha atención y, a veces, si no consigue obtener o comunicar algo, se frustra. El espasmo afectivo es solo una expresión desesperada de estas tensiones, y generalmente, afecta a los niños muy sensibles.

El mensaje que el pequeño que sufre un espasmo afectivo intenta comunicar a los padres es más o menos el siguiente: “Puesto que no me dejas hacer lo que quiero, te asusto y así podré, finalmente, obtener tu atención”. El niño, obviamente, no es consciente de tal mecanismo, pero lo utiliza instintivamente, porque intuye su eficacia para atraer la atención de los padres.Por ello el espasmo afectivo nunca se produce en presencia de extraños, sino siempre en la familia, (en mi hijo también con extraños, pediatra, cuidadoras de la guarde que no era la profe, algún amigo incluso estando solo…un día se despertó de la siesta (con 31 mes) se cayó al ir a buscarnos y lo encontramos en el suelo del pasillo convulsionando), preferiblemente en presencia de la madre (sí , conmigo es con quien más lo ha hecho).

UNA HIPÓTESIS A CONSIDERAR:

Según algunos, una de las posibles causas del espasmo afectivo podría ser una carencia de hierro.
Durante los primeros años de vida,  el hierro permite el rápido crecimiento del organismo. Además, su presencia en la sangre ayuda a sintetizar las sustancias que trasmiten los impulsos a las ramificaciones del sistema nervioso.
Si los espasmos se deben a la carencia de hierro, se pueden prevenir introduciendo en la alimentación del niño alimentos ricos en este mineral, como carne, huevos, vegetales verdes, cereales y legumbres. El pediatra puede decidir administrar un complemento alimentario a base de hierro.

(Nunca han barajado esta hipótesis con D, nunca le han hecho un análisis de sangre, siempre ha sido un niño con mucha energía y fuerza, casi no se ha puesto mailito.)

COMO COMPORTARSE:
Lo primero que hay que hacer es hablar con el pediatra. En general, los expertos necesitan pocas preguntas para distinguir el espasmo afectivo de otras convulsiones.

Después de un electroencefalograma de control, para excluir posibles problemas neurológicos, se aconseja observar cuando se produce la crisis para entender las situaciones de malestar que la desencadenan.(Como ya he comentado, fuimos a un neurólogo, porque estábamos preocupados (lo hacía 5 y 6 veces al día y yo temía que tanto tiempo sin oxígeno pudiera ocasionar daño a nivel cerebral, yo lo veía como hipopsias…,  su respuesta fue “señora de esto no se ha muerto nunca ningún niño”… ). Mi sentimiento como madre es de indefensión....

El espasmo es la expresión de un sentimiento que el niño no consigue comunicar de otro modo y del cual no es consciente (yo también opino lo mismo, ME EMPEZÓ A FUNCIONAR CUENDO SE DABA EL 2º CASO explicarle lo que había pasado....: cariño, te has caido y te has dado un golpe, te duele mucho la rodilla...). Puede ser que se sienta disgustado por las discusiones entre mamá y papá, o que esté celoso de su hermanito, o bien que, últimamente se le haya descuidado (D es el centro de nuestras vidas, todo gira en torno a él, nosotros nunca hemos discutido delante de  él, ni se dan en casa situaciones que le lleven a ese estrés emocional del que hablan, sí es muy posesivo, conmigo y con sus profesoras). Los motivos pueden ser muchos, pero es muy importante intentar identificarlos, porque solo así se podrán comprender las razones de su inquietud y, de este modo, ayudarle a expresarse sin que tenga que usar esta estratagema. (y cuando es porque se caia y daba un golpe, creo que debo dejarle y no superprotegerle, debe jugar en el parque y caminar por la calle y la casa como cualquier otro niño, es inevitable que se caigan).

Frente a un espasmo afectivo del pequeño, siempre debéis hacer el máximo esfuerzo  para intentar mantener la calma. Si intuís que el niño está a punto de sufrir una crisis, de este tipo, podéis abrazarle con firmeza, cogiéndole por la espalda y acariciándole los brazos, para trasmitirle la sensación física de contención. Actuar de esta manera le ayuda a sentirse protegido y, en algunos casos, también a controlarse.

Después de la crisis hay que procurar que sienta que estáis presentes, pero no impresionados. Un cálido abrazo y muchos mimos le ayudarán a tranquilizarse. En tono dulce, pero firme, debéis explicar al niño que hay otras formas de hacerse escuchar, y que actuando así no se consigue nada.

Si los espasmos afectivos se siguen manteniendo, quizás durante seis meses o bien durante un año, es mejor dirigirse a un psicólogo. En D los Espasmos duraron hasta los 2 años y medio, cada vez eran más separados en el tiempo, hasta que finalmente desaparecieron, ahora tiene 4 años y nunca más volvió a pasar...


Sobre los espasmos de sollozo

Los espasmos de sollozo pueden ser aterradores para los padres. En los espasmos de sollozo, los niños contienen la respiración hasta desmayarse. Este fenómeno, que puede ocurrir en niños sanos entre los 6 meses y los 6 años, es más frecuente hacia los 2 años.

Aunque puede ser inquietante para los que los presencien, los espasmos de sollozo no son perjudiciales y no representan ningún riesgo serio para la salud. Un espasmo suele durar apenas unos segundos hasta que el niño recupera la conciencia y su respiración normal.
En la mayoría de los casos, los espasmos de sollozo pueden preverse e incluso evitarse una vez se identifican las causas que los provocan, y a la edad de 5 años normalmente los niños ya los han superado. En nuestro caso no los podíamos preveer ni evitar,  ni creo que esto sea positivo.  Como he comentado anteriormente, hemos actuado con nuestro hijo, como con cualquier otro niño, se le ha evitado dar lo que no podía coger, se le han puesto normas y límites, y se le ha estimulado para que jugase en el parque, corriera e hiciese actividades propias de su edad sin sobreprotegerle.

Si la respiración se interrumpe durante un espasmo

Si su hijo sufre un espasmo de sollozo (deja de respirar; su cara se vuelve azul, morada o blanca; y se desmaya por un tiempo breve), mantenga la calma y:
  • Compruebe que su hijo no tenga comida o algún objeto en la boca que suponga un riesgo de atragantarse al recuperar la conciencia. Uno de los episodios más traumáticos para mí y en el que perdí la calma fué un día comiendo ensaladilla rusa, D se atragantó con un grano de maíz dulce y se privó... le hice la maniobra de heimlich (que había aprendido en un curso de primeros auxilios) y el grano de maíz alió pero se privó hasta 5 veces seguidas...después se quedó dormido y casi me muero de angustia, no me separé de él hasta que despertó y estaba bien... Con esto no quiero alarmaros...solo aconsejaros que hagáis uno de estos cursos, yo lo hice como maestra, pero todos los padres deberíamos saber algunas cosas básicas.

  • Gírelo para ponerlo de lado (nosotros simplemente le tumbábamos,  para que no se cayera...al final lo hacía porque se quedaba sin fuerzas).

  • Aparte cualquier objeto o mueble cercano por si su hijo sufriera una convulsión


Prevenir futuros espasmos

Una vez los niños desarrollan mejores habilidades para enfrentar las situaciones difíciles, suelen superar los espasmos de sollozos. Pero mientras tanto, los padres pueden encontrarse con un reto mayor que ser testigos de estos episodios: encontrar una manera de educar al niño para que no se provoque otro espasmo.

Su pediatra puede contribuir a lograr este delicado equilibrio ayudándoles a usted y a su hijo a encontrar mejores estrategias para enfrentar estas situaciones. Intente no ceder ante las rabietas y el comportamiento obstinado; los niños pequeños necesitan límites y normas para sentirse seguros y mantener un equilibrio emocional.
Con la experiencia, valor y la ayuda de su pediatra, aprenderá cómo actuar cuando se produzca un espasmo de sollozo y a proporcionar a su hijo un ambiente seguro y estructurado hasta que supere los espasmos.
Nosotros personalmente no hemos tenido esta ayuda, nuestra pediatra, es una mujer maravillosa a la que aprecio muchísimo, pero nunca nos ha podido ayudar porque no se sabe mucho del tema, siempre me decía que lo estábamos haciendo bien y que investigara para ayudar a otras familias. Cuando hemos asistido a urgencias por las típicas anginas u otitis y nos han visto otros pediatras o la nuestra no estaba y tenía un sustituto...la reacción de estos era o gritarme a mí  ( al ver que no hacía nada , como me habían dicho) o salir a buscar a otro médico...con lo cual ÁNIMO!!!!esto asusta de verdad...

Revisado por: Rosemary Casey, MD
Fecha de revisión: diciembre de 2009


http://www.dra-amalia-arce.com/2011/12/espasmos-del-llanto-quien-se-asusta-mas.html
Este es el blog de una pediatra y el enlace donde habla de los espasmos del sollozo.
A mí personalmente me ayudó mucho la lectura de los libros, sobre el mundo emocional de los niños:
El cerebro del niño de Siegel, Daniel J.
No más rabietas de Isabelle Filliozat. Editorial Oniro
El mundo emocional del niño. de Isabel Filliozat. Editorial Oniro

 



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